APNEA DEL SUEÑO

Apnea Del Sueño: Qué es, Causas Y Síntomas

La apnea del sueño o síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) puede definirse como un trastorno del sueño caracterizado por la interrupción de la respiración o dificultad respiratoria. Estas interrupciones pueden tener una duración comprendida entre unos pocos segundos hasta minutos y pueden ocurrir de forma continuada superando las 30 veces por hora.

El tipo más común con el que nos encontramos es la apnea obstructiva del sueño. Esta causa una obstrucción en las vías respiratorias durante el sueño. Esta es la principal causa de los ronquidos o resoplidos nocturnos. La gente que padece de apnea suele roncar muy fuerte, impidiendo a las personas de su alrededor poder conciliar el sueño. De todos modos, no todas las personas que roncan tienen apnea.

Las personas con mayor riesgo de padecer apnea del sueño son: hombres, personas que tienen sobrepeso o problemas respiratorios. Los niños con amígdalas y adenoides hinchadas también pueden sufrir de apnea. La realidad es que cualquier persona puede sufrir de ella, aunque es mucho más común en personas mayores de 60 años, obesas y fumadoras.

La interrupción del sueño durante la noche puede acabar provocando insomnio. Las continuas interrupciones del sueño pueden perjudicar gravemente la salud de las personas presentando mayor riesgo de sufrir problemas médicos, de tránsito o laborales. Es importante que los pacientes que sufren de transtornos respiratorios del sueño busquen tratamiento. Los tratamientos pueden ir desde cambios en el estilo de vida hasta el uso de aparatos o cirugía.

Síntomas de la apnea del sueño (SAOS)

  • Sufrir de una respiración fuerte al dormir debida a la obstrucción de las vías respiratorias. Esta dolencia suele estar relacionada con los ronquidos y puede resultar irritante para la persona que se acueste al lado, pudiendo provocarle insomnio.
  • Los ronquidos son una de las principales señales que indican que la persona sufre de dificultades respiratorias. Se tiene que analizar tanto la gravedad como la frecuencia. Cabe la posibilidad de que una persona ronque debido a problemas puntuales, como una alergia que cierra las vías respiratorias.
  • La somnolencia diurna: El padecer de somnolencia diurna es uno de los síntomas más comunes del SAOS. Hay que saber diferenciar la somnolencia de la fatiga, aunque suelen ir de la mano cuando se sufre con frecuencia. La somnolencia es la incapacidad de permanecer totalmente despierto o alerta durante el día, mientras que la fatiga es la falta de energía física o mental.
  • El insomnio: Cuando el individuo sufre episodios repetidos de apnea a lo largo de la noche dificulta su entrada a la etapa de sueño profundo. Como ya vimos el insomnio es el principal responsable de la somnolencia diurna.
  • Despertarse de forma repentina con una sensación de asfixiarse, ahogarse o atragantarse, debido a la dificultad que padece el paciente para respirar de forma correcta.
  • Dolor de cabeza, irritabilidad, falta de concentración son algunos síntomas que pueden tener a la mañana siguiente los sujetos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *